El Cordel de Écija cuenta con una especial relación entre paisaje y espacio urbano. En ese sentido la propuesta, pretende formalizar una transición entre la infraestructura natural del Río, las zonas de vegetación adyacentes y la trama urbana consolidada de la ciudad. Este espacio urbano pretende ser vivo y flexible, como el propio Río, constituyendo un límite borroso entre la ciudad y el Guadalquivir. Dicho límite se estructura en diversas franjas en sentido oeste-este apareciendo diversos grados de espacios arquitectónicos y urbanos.
Objetivos:
1- La generación de un espacio público ligado a la naturaleza y configurado a partir de percepciones ligadas a la unión, en una única trama, de arbolado y edificación.
2- Las edificaciones ponen en valor el paisaje existente y configuran uno nuevo maclado con el actual.
3- Una vez concluido el proceso se debe seguir entendiendo el área como un parque
4- Llevar al extremo, en el interior de las viviendas, las posibilidades perceptivas de habitar en este paisaje concreto. Se genera un espacio sensorialmente activo.
5- Los materiales que conforman los edificios se transforman según el reflejo de las sensaciones ligadas a la naturaleza y cambian según la luz del día o la época del año.